Crecer cooperando: dos ejemplos

Opinión pymes
Por Óscar Rodríguez Vaz, DirCom de TACTIO

“La competencia motiva, pero no es el método más eficaz: es mucho más eficiente la cooperación. La cooperación motiva sobre las relaciones satisfactorias, el reconocimiento, la valoración y la fijación y consecución de objetivos comunes. La competencia motiva en primer lugar sobre la base del miedo”. Esta es una de las ideas principales que defienden los defensores de la Economia del Bien Comun.

A lo largo de los últimos años, me he encontrado con personas del mundo de la empresa que piensan que todo esto solo son palabras bonitas sin traducción práctica alguna. “Muy bien chaval, ya veo que lees mucho, pero esto es otra cosa”, me dijo un empresario vitoriano que, por cierto, tuvo que echar la persiana hace un año.

Afortunadamente, he conocido también a muchas personas que creen en esa filosofía y también con otro montón de ellas que la practican, aunque jamás hayan oído hablar de ella. Por eso compartiré dos ejemplos, por si pueden servirte de inspiración.

Caso concesionarios

El primero lo conocí hace apenas unos días. Ví este faldón publicitario en El Correo, me llamó la atención y me puse a indagar.

Tras hablar con diferentes responsables en los concesionarios de Armentia, me han contado que, “ha costado, pero que todos los concesionarios de esta zona de Vitoria-Gasteiz se han puesto de acuerdo para que todo aquel que esté buscando un vehículo usado (o nuevo) piense en venir aquí”. Como me decía otra persona, “es muy difícil encontrar más opciones en menos espacio en un radio de 100km”.

Lo cierto es que han montado una web, insertan publicidad de forma conjunta y, por supuesto, ya han organizado una feria de una semana, con resultados interesantes. “Está claro que cooperando todos ganamos. Ahora solo falta un poco más de apoyo institucional”.

Caso empresas industriales

Precisamente un par de instituciones (una pública y otra privada) están detrás del segundo ejemplo de cooperación que voy a contar. Gracias a Rodrigo Morales, gerente de la empresa TECTRON-SERIGRAFÍA ÁLAVA, conocí una de las muchas fructíferas experiencias de cooperación que se han dado entre empresas industriales de nuestro territorio.

El caso nos resultó tan interesante, que invitamos a Rodrigo a contarla en público. Y así lo hizo en una jornada sobre cooperación empresarial a la que pertenece esta fotografía.

El resumen es que tres pequeñas y medianas empresas alavesas (la mencionada TECTRON, junto a FLANKER y REM-IRU) se abren las puertas respectivamente, comparten información, certifican que son complementarias y deciden invertir recursos para salir juntos a un mercado extranjero. “Era muy difícil salir al exterior para mí solo. Somos una empresa de 20 empleados, no tenemos músculo suficiente como para aventuras. Pero juntos nos multiplicamos y podemos ofrecer producto y servicio con más valor“, decía Morales hace un par de años en aquella jornada.

Muchas veces, cuando nos planteamos crecer, sólo vemos un camino (vender más) y un peligro (que la estructura crezca demasiado). Si embargo, como se demuestra con estos dos sencillos ejemplos, también se puede crecer cooperando.

Para mí, la cuestión crítica a este respecto es si tenemos la suficiente confianza en nosotros mismos como para abrir las puertas de nuestra casa a personas que no conocemos a fondo y que, en ocasiones, podrían considerarse competidores. 👉¿Te atreverías?



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