Los 10 errores que no deberías cometer en tu empresa (1ª Parte)

2018 Innovación Pyme
empresario preocupado

¿Sueles tomar decisiones sin evaluar ni conocer previamente todos los datos?  ¿Son tus clientes “propiedad exclusiva” de tu fuerza de ventas? ¿Tu empresa tiene suficiente cintura para adaptarse a los cambios? Algunas de estas reflexiones van unidas a los 10 errores más comunes que suceden en el ecosistema PYME de nuestro país. ¿Cometes alguno de ellos?

Toma el control de tu empresa

Esta lista de errores que no deberías cometer en tu empresa la clasificaremos en dos post donde analizaremos en total 10 errores con sus soluciones para que de una forma proactiva puedas tomar el control de tu empresa:

1. Inmovilismo

Es frecuente escuchar la frase “yo no quiero crecer, estoy bien como estoy” sin embargo, las pequeñas y las medianas empresas son las que experimentan una mayor tasa de incremento, según los últimos datos del Retrato PYME del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. Durante 2017, el crecimiento interanual del número total de empleados en las PYME es de un 2,98%, con un aumento de 548.942 puestos de trabajo, manteniéndose así una variación positiva por tercer año consecutivo. 

Abandonarse a la inercia y dejar que el desarrollo cotidiano consuma el devenir de la compañía suele ser uno de los males más acuciantes que empañan, a la larga, la cuenta de resultados y atacan directamente la línea de flotación.

¿Solución? Es importante moverse tan o más rápido que la competencia, si no quieres perder el tren de la competitividad y decidir siempre en dirección hacia un objetivo definido. 

2. Ignorancia

La falta de datos y de información subyace en el origen de un error fatal que a menudo afecta al empresario: la falta de perspectiva. El desconocimiento del entorno, con frencuencia, va acompañado por la profunda creencia de que todo “va bien” y “todo está controlado”.  Por poner un ejemplo, el empresario tiende a pensar que la calidad de su producto, así como su política comercial es acertada a pesar de que la cuenta de resultados a adelgazado.

El “culpable” en este sentido suele ser el mercado, el gran señalado en estos casos en los que solemos pensar que el cambio debe darse fuera en lugar de mirar hacia dentro. El error en este segundo caso es el de la ignorancia, es decir, el carecer de la información necesaria para tomar decisiones y, por consiguiente, el empresario desconoce lo que ocurre en su empresa. En cualquier caso, puede disponer de una información completamente inútil que le impide avanzar y llevar el barco a buen puerto.

Para contrarrestar este error es crucial gestionar la compañía a partir de indicadores que analicen los puntos críticos del negocio. Tener en cuenta que necesitamos conocer y evaluar para poder decidir con garantías de éxito.

3. Inflexibilidad

Una de las máximas dentro del contexto empresarial -aunque es de perogrullo- es que “una buena empresa también debe ser un buen negocio”. Esa tesis se traduce en pasar por alto los costes internos porque todos los departamentos están interrelacionados en la empresa y, sobre todo, ser capaz de dotar de dinamismo a un área de la empresa que necesita adaptarse a las circunstancias.

Así, en las relaciones con proveedores solemos calificar nuestros acuerdos  de privilegiados, siempre y cuando mantengamos un trato beneficioso. Sin embargo, la estrategia en estos casos estriba en la buena cintura que pueda demostrar la empresa en los diferentes escenarios que se planteen.

Precisamente, Carlos Soto, Gerente de Consultoría de TACTIO explica en un artículo publicado en el eBook 10 años, 10 Artículo que “cualquier empresario que se preocupe por su negocio tiene que ser capaz de aclimatarse a las circunstancias del entorno y adaptar su empresa a una realidad cambiante. De lo contrario, podría verse abocada al estancamiento y la obsolescencia”.

La innovación en este área de la empresa permite revertir la falta de dinamismo y, en muchos casos, la conclusión pasa por una solución drástica: “en ocasiones es necesario invertir para poder ahorrar”, argumenta Soto.

Toma el control de tu empresa

4. Cautividad comercial

Una buena estrategia comercial puede ser la llave para dar el salto hacia un estadio superior. No obstante, un error frecuente dentro del panorama empresarial español es la dependencia de un sistema caduco, es decir, el ser esclavo de unas directrices que no favorecen a la propiedad.

En este sentido, hay 2 preguntas que debemos hacernos en este supuesto: ¿Son nuestros clientes “propiedad” exclusiva de nuestra fuerza comercial? ¿El cliente principal ocupa más de un 15% de la cartera de clientes?

Una solución sería configurar la oferta como la suma de las fortalezas aportadas por la empresa al cliente y evitar que se neutralice o minimice el valor.

5. Desequilibrio

En un proyecto empresarial tiene más importancia el comportamiento integral de la organización, que toda la inversión en inmovilizadosEsa premisa redunda en la gestión íntegra de toda la compañía y se refiere al equilibrio que debe haber entre el material y los procesos necesarios para extraer su máximo potencial.

Un ejemplo de estrategia errónea dentro del tejido empresarial pyme suele ser la inversión llevada a cabo en herramientas y maquinaria con el objetivo de competir en un sector determinado sin tener en cuenta el desarrollo de los procesos ni el personal necesarios para optimizar al máximo esas herramientas.

 


Quizás ahora mismo estás sintiendo esa inquietud por mejorar que tienen los líderes de negocios pero es posible que el estrés que supone la gestión de tu empresa te esté haciendo más vulnerable a la hora de tomar las mejores decisiones. Incluso puede que estés preocupado porque sientes que tu empresa está estancada, que no brilla como antes o puede que te falte un proyecto de viabilidad a medio y largo plazo.

Si eres empresario y quieres tener el control de tu empresa, si no estás en igualdad de condiciones ante tu competencia, si la falta de tiempo y preparación para adoptar soluciones multiplica los riesgos en tu organización y no quieres quedarte atrás en la carrera por la competitividad en tu sector contacta con nosotros.

En la segunda parte de este post analizamos los otros 5 errores que no deberías cometer en tu empresa que están vinculados a este artículo.

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